L´apprenance est une attitude dynamique consciente permettant à une personne ou un collectif d´accroître sa capacité à traiter les situations complexes, voici une idée importante de mon ami Étienne Collignon, avec qui j´ai eu beaucoup à apprendre depuis que nous nous sommes connus au Global Forum de SoL en 2005 http://www.globalsolcommunities.org

Dans son livre, la personne apprenante, Étienne nous introduit à la méthode qu´il a développée depuis des années de recherche http://thelearningperson.com/.

Ce lundi 24 juin, entre 17 heures et 18:30 CET (UTC+2) Global SoL organise une séance de dialogue gratuite avec Étienne. Elle sera en français.

Si cela vous intéresse, voici le lien de Zoom:
https://zoom.us/j/647321380

Managing Complexity in Social Systems – Leverage Points for Policy and Strategy | Christoph Mandl | Springer.

Why do policies and strategies often fail, and what can be done about it? How can complexity be managed in cases where it cannot be reduced? The answers to these questions are anything but trivial, and can only be found by combining insights from complexity science, system dynamics, system theory and systems thinking.

Rooted in the seminal works of Gregory Bateson, Jay Forrester, Donella Meadows, Peter Senge, W. Brian Arthur, John Sterman and Thomas Schelling, this book bridges the gap between rigorous science and real-life experience to explore the potential and limitations of leverage points in implementing policies and strategies.

It also presents diagnostic tools to help recognize system archetypes, as well as the powerful language of stock and flow diagrams, which allows us to think in terms of circular causality.

These tools are subsequently employed to thoroughly analyze particularly thorny problems such as global climate change, the tragedy of the commons, path dependence, diffusion of innovations, and exponential growth of inequality.

On May 14, between 2:00 and 3:30 pm CET, Global SoL organises a free dialogue session through Zoom with Christoph Mandl.

Link: https://zoom.us/j/739948688

Un modelo sistémico es un mapa interpretativo y prescriptivo para articular y dar coherencia a la intervención en los sistemas sociales; el mapa propone una representación del territorio siguiendo unas hipótesis, pero es más sencillo que el territorio, es un recurso para compartir sentido, colaborar y aprender.

Un modelo sistémico nos ayuda a sobrepasar el estadio impulsivo e improvisado de comportamientos y decisiones individuales.

No hay modelo sistémico sin postulados, basados en creencias y en experiencias de terreno

El modelo sistémico nos ayuda a desarrollar la colaboración entre agentes del sistema para reducir la complejidad en ciertos ámbitos y permitir mayor complejidad en otros. El modelo interviene como un modulador de complejidad.

Participa en la sesión abierta de diálogo que organizamos desde SoL España sobre el modelo sistémico de los 6 Pilares (6PM). Será el 8 de Mayo, entre las 18:30 y 20:00 horas CET. Accede a la sesión de diálogo desde este enlace de Zoom: https://zoom.us/j/154634129

El propósito tiene que ver con la intención personal de sentirse reconocido como alguien valioso en el proceso colaborativo. El propósito también tiene que ver con aprender algo fruto de dicha colaboración. Doy algo y me llevo algo. El propósito supone aspiración. El objetivo es transaccional, tiene que ver con una consecución material, normalmente vinculada al negocio. El propósito no es el objetivo.

Muchas personas acuden a las reuniones sin haber reflexionado sobre su propósito ¿Tú, que te quieres llevar de esta reunión? Cuando se les pregunta al inicio de la misma, responden con vaguedades. Como forzados a decir algo. Temiendo mostrar su ambición o su individualidad. Y a menudo imitando lo dicho por otro: «pues yo, algo parecido…».

Cuando se les pregunta al final de la reunión si lograron su propósito, a menudo responden: «no hemos entrado mucho en detalle…me esperaba otra cosa…me esperaba algo más». En las reuniones hay asistentes que son maestros en esperar lo que no dijeron que deseaban. Maestros en aportar poco y que esperan que los demás les porten. Maestros que no dijeron dónde querían ir y luego se quejan de adónde les han traído. La responsabilidad requiere mayor auto-disciplina que la queja.

En nuestro tiempo parece que sólo interesa lograr el objetivo del negocio sin ocuparse de la importancia que tiene el propósito para el aprendizaje y la motivación de cada uno y para el desarrollo sostenido del negocio.

La pregunta del millón debería estar presente en cada reunión que convocamos. Muchas de las reuniones, en cambio, se abordan con el espíritu del problemón del siglo. En ausencia de una pregunta que convoca a los presentes y aspira a propuestas colectivas desde la inclusión y el compromiso con la ejecución, el problemón nos atrapa en una lucha egocida.

Tanto en coaching individual como de equipo no resulta operativo formular la pregunta con el «cómo»: ¿cómo hay que hacer para…? Las formulaciones en términos de resolución de problemas tienen un recorrido incierto. Los egos se vuelven a enzarzar en la legitimidad del problema. Una legitimidad trata de expulsar a otra. Las resistencias a las soluciones propuestas vuelven a aflorar.

Me creo entre «poco» y «muy poco» aquellos seminarios y talleres que formulan su propuesta de valor desde el «cómo» ¡¡Otro listo de turno que tiene la solución!! Me creo «nada» aquellos discursos que hablan de la complejidad como si fuera una mercadería para acabar proponiendo soluciones definitivas. Pero reconozco que venden seguridad. Y la seguridad es uno de los sucedáneos del aprendizaje.

La pregunta del millón deberá incluir tres dimensiones: una que apele a que la solución emerja desde la colaboración, una que apele a que la solución genere futuro, y una que apele a que la solución pueda ser ejecutada desde cualquier rol en el sistema.

¿Cuál es la pregunta del millón?