¿Puede una marca ser prepotente?

La prepotencia se entiende como el uso inadecuado de la posición de poder que se tiene; en una marca, ese poder quedaría representado por su reputación y su imagen de marca. En los sectores del lujo, la moda, las bebidas o el gran consumo es habitual escuchar casos de prepotencia actuados por directivos y ejecutivos de marketing contra sus colaboradores internos y externos ¿Es el departamento de marcas vanguardistas un nido de prepotentes abusadores? ¿Es el departamento que más recursos económicos tiene un nido de sátrapas?

Me centraré en señalar cuatro reflexiones sobre estas actuaciones:

  • La condición de departamento escaparate, cuya misión es mostrar la marca al mundo, confronta a estos profesionales con su fantasía de incompetencia. La mayoría quiere hacer creer que las competencias creativas y de arte que consiguen tales posicionamientos de la marca son propias cuando en general son de profesionales externos bastante mejor capacitados que ellos.
  • Una forma habitual de actuar la fantasía de incompetencia pasa por decir a diestra y siniestra que “si yo no soy tan bueno aquí es porque la gente que me rodea me impide serlo…mientras ese otro siga yo no podré probar nada…el otro representa la barrera que me protege”.
  • La reputación es a la imagen de marca lo que la autoestima es al sentimiento de valía personal. Por mucho poder que tenga el rol que desempeña, una persona con baja autoestima necesita degradar a su colaborador para ponerle a su nivel: “para verte a mi nivel te tengo que rebajar porque a pesar del rol poderoso que tengo yo me veo ruin”.
  • Cuando el profesional siente que toda su valía personal se la otorga el rol profesional, su actuación abusadora sucede dando a entender que está representando los intereses de la marca cuando en verdad sólo se representa a sí mismo: “la marca me autoriza a humillarte…si te degrado te hago dependiente de mí…porque tu autonomía podría incitarte a abandonarme…y eso es insoportable para mí”.

 

¿Te das cuenta de que estás necesitado de reconocimiento?

El reconocimiento tiene una dimensión objetiva: cuando A te ofrece reconocimiento por una acción o consecución que has llevado a cabo. El reconocimiento tiene una dimensión subjetiva: cuando estás actuando tu “necesidad de sentirte atendido” en el sentido de “ocúpate de mí…hazme un signo que muestre que existo a tus ojos” ¿Qué actuaciones pueden interpretarse como que esperas sentirte atendido?

  • Me han llamado, me están ofreciendo algo (significado = hay alguien ahí afuera que me está queriendo más que vosotros, el mundo se ha fijado en mí, hay alguien que me reconoce mis capacidades cuando aquí me tratáis como un mediocre).
  • Me ha ignorado, me ha dado la espalda, no me dice nada (significado = le importo un bledo, sin su mirada yo no existo, soy invisible a sus ojos, yo vivo dependiente de ella).
  • Ahí afuera valgo más, no me veo siguiendo aquí, creo que no seguiré (significado = súbeme el salario de una puñetera vez, yo valgo bastante más de lo que tú crees).
  • Qué bien lo haces, qué guapa vienes hoy (significado = dime tú ahora algo similar sobre mí, dime algo que te guste de mí).
  • Dime que lo hago bien, dime que soy bueno (significado = necesito que me lo digas tú porque yo no soy capaz de verlo en mí, necesito tu espejo para existir, si tú me lo dices será cierto).
  • Estoy pensando en hacerme consultor, quizás coach (significado = yo ya soy tan bueno y tengo tanta experiencia que sólo puedo enseñar a otros, soy incluso bastante mejor que mis jefes).

La persona que está muy necesitada de reconocimiento es dependiente.

La vision sistémica en política

La visión sistémica o disciplina sistémica explora las relaciones y comportamientos de los sistemas humanos para inducir modificaciones de los mismos. Para ello acudimos a modelos que son como mapas que nos ayudan a interpretar el territorio, y a procesos que nos ayudan a intervenir en el individuo, en el equipo ó en el sistema amplio.

En este artículo me atrevo con una incursión en la visión sistémica en la política en España y, de manera más concreta, a las dinámicas actuales de los subsistemas politicos.

A pesar de que se habla exclusivamente del cambio y de la apertura, todos los sistemas humanos tienen una dimensión de circularidad o de repetición importante. En política, la circularidad viene marcada por la ideología, en la empresa viene marcada por la cultura, y en la persona por la identidad.

  1. Para consolidar su poder, el Todo (A) juega con la atomización de las Partes, enfrentando a unas con otras, induciendo una deslegitimación de éstas, de sus representantes, y de los miembros (bases) que las componen.
  2. En su progresiva pérdida de reconocimiento social y degradación, ciertas Partes conocen una crisis sistémica que se traduce por ejemplo en manifestaciones o en escisiones en grupos.
  3. Llegado a un estado de evolución, las Partes pueden bifurcar de tal manera que pueden constituirse de forma inesperada en un Todo (B) con más poder que el Todo (A) existente.
  4. En la constitución como Todo (B), las Partes cuentan con el estado de déficit de sentido del Todo (A), induciendo una inversión de sentido.
  5. El trauma que conoce el Todo (A), derivado de la pérdida del poder, le hace bifurcar de tal manera que puede estallar en Partes divergentes (ej: las familias políticas o los grupos de afinidad) pudiendo degenerar en crisis sistémica la cual puede bifurcar hacia el colapso, o hacia la regeneración.
  6. En la regeneración de las Partes juega un papel clave el equilibrio dinámico que se va impulsando entre el empoderamiento como consecuencia de la autoría de los miembros (bases) por un lado, y la renovación del poder orgánico por otro lado.
  7. El Todo (B) actual está condicionado por la esencia de las Partes, que en cualquier momento pueden impulsar una divergencia de sentidos y de intereses que lo haga estallar como Todo (B). El Todo (B) actual no está unificado en torno a una visión compartida sino en torno a un poder.
  8. Sólo el impulso para co-crear una visión compartida permite al sistema trascenderse, aspirando a sobrepasar la actual identidad de cada Parte. Este proceso deberá ser co-creado con grupos de personas representantes de la diversidad de género, el antagonismo geográfico-político y la transversalidad generacional. La pregunta a la que deberán responder esos grupos serán del estilo: ¿A qué se parece una España exitosa en 2025?

La Cocina Regresiva

La cocina regresiva o restauración regresiva es un combustible orgánico para la auto-estima degradada, y contra la autenticidad y el buen gusto. La cocina regresiva describe una práctica de restauración caracterizada por someter el plato tradicional de un país o de una región a mutaciones y amputaciones en sus ingredientes y en su proceso de preparación, de manera a empobrecerlo, haciendo que sólo se parezca al plato auténtico en el nombre.

Al igual que sucede con la política regresiva cuyo propósito es fomentar ciudadanos degradados, despojados de la ambición de autoría en cualquier ámbito de su vida, a cambio de dejarles vomitar diariamente su enajenación y enfado en las redes sociales, o a cambio de dejarles gritar en las calles para que se acrecienten las sanciones de exclusion y también las penas, haciendo de la privación el estadio inferior a la enajenación; nunca se habló de forma tan degradada del vecino, del conciudadano o del país entero. O al igual que sucede con el liderazgo regresivo que se llena la boca de terminos rimbonbantes sobre la innovación y el emprendimiento, pero que solo tiene interés en empleados enajenados, sin autoría alguna sobre su trabajo.

¿Estamos en la era de la regresión, la degradación y la enajenación? Uno es degradado en su condición humana a la vez que se nos atiborra de técnicas y métodos extrafalarios para recuperarla, sembrándonos la duda de que en cualquier momento podemos volver a caer en la más absoluta miseria humana. En facetas relevantes de nuestra vida (restauración, alimentación, seguridad, política, educación, sanidad, empleo, relaciones) se nos hace descender peldaños naturales de humanidad y se nos proponen niveles sintéticos para ascender y recuperar nuestra condición de referencia: se nos proponen niveles de conciencia, se potencian las relaciones en las redes sociales en detrimento de las directas, se nos ofrecen campañas políticas regresivas supuestamente para neutralizar la promesa que nos hace el populismo o el nacionalismo que sería la de estar en la parte alta de la escalera. En la era de la regresión, somos expulsados del paraiso y somos degradamos colectivamente, y tenemos que ascender individualmente.

El turismo de masas y la cocina regresiva parece que van de la mano: la bouillabaise marsellesa, la paella valenciana, la pizza siciliana, el pulpo a la gallega, la pasta italiana, el gazpacho andaluz, la tabla de ibéricos, el moussaka griego, son ejemplos de platos sometidos a la degradación de sus atributos culinarios. El otro día me sirvieron un pulpo a la gallega sin cachelos. En los restaurantes de cocina regresiva como el tal del pulpo sin cachelos a menudo piden un rescate al cliente en forma de suplementos y de extras que dejaron de poner de manera voluntaria.

Hacen como los fabricantes de automóviles, que anuncian un super cochazo o una version de referencia, pero que a la hora de la compra van proponiendo extras a la version degradada a cambio de pagar más para llegar a la version de referencia, aquella que homologaría nuestra autoestima o nuestra aspiración. La referencia ya no es la referencia si no conlleva suplementos y extras. Tampoco lo es en la mayoría de hoteles y apartamentos turísticos.

Los barrios turísticos de cualquier ciudad de la aldea global están repletos de restauración regresiva amparada por los atributos de los platos locales, es una innovación regresiva. Uno no se puede fiar ni de TripAdvisor donde muchas de las calificaciones de los supuestos comensales están hechas también con escasez de vocabulario, denotando pobreza de paladar e impostura.

 

System´s circularity

System´s circularity is as valuable as system change. In modern era, the circle has got bad press compared to arrow: the circle has been associated to middle age and religion (ex. religious rituals), while the arrow has been associated to modernity, progress and development (ex: incremental change). Emerging circular economy ties both archetypes together. This conjunction of both archetypes may give birth to an era shift.

The two organizational learning models I´m authoring – whole identity and six pillars – take into account anthropological circularity as well as change. This is the reason why they are genuinely systemic. Dropping one anthropological dimension is reductionist.

Any learning system acts out circularity. Any failing system also acts out circularity, at least for a period of time until the system goes into systemic crisis:

  • In mediocrity behaviour, we act out the same resistances again and again; we encounter the same problems; we repeat the same errors and we cannot cross over the same threshold. Although there is not consciousness among system members about sharing the same model, individuals and teams show synchronicity.
  • In excellence behaviour, we dialog from a shared model, we do with the purpose of sharing same vision, which require us self-control. As a consequence of this dialog, individuals and teams learn and transfer this learning into the large system, enabling system improvement.

Learning generates openness enabling the circle to become a spiral.