Los juegos de poder

Los juegos de poder

Seguimos con la serie de los juegos de poder. Ciertos juegos de poder en el trabajo resultan perversos, llegando a extremos de abuso o mal uso del rol.

El juego de la degradación

Hay quien necesita degradar y humillar a un colateral o a un subordinado para sentirse mejorado. En este juego de poder hay un discurso explícito de quien degrada, y una interpretación implícita que significa lo siguiente:

Cuanto más te maltrate, más valía me veo yo…

Cuanto más te fastidie en tu brillo, menos imbécil parezco yo…

Tengo que estar con gente denigrada para que yo me vea con valor…

Como tú me soportas, yo valgo…

Para seguir aquí debo poder abusar de ti…

Al mostrarte como alguien tan mediocre, la imagen que tengo de mi valía es buena…

Tres aspectos importantes a resaltar sobre este juego de poder:

  • En este juego de poder hay mucha asimetría en la interacción, por eso el juego dura lo que aguante el actor degradado: cuanto más le aguante en su juego el degradado o maltratado, más dependiente hará del mismo al abusador.
  • Como cabe entender en las frases de la interpretación implícita que retengo arriba, el degradador o abusador sufre un deficit de autoestima porque necesita degradar a su compañero para verse a la misma altura que él.
  • El deficit de autoestima es independiente de los diplomas que tenga el abusador o de su posición de poder.