Los juegos de poder

Los juegos de poder

Los juegos de poder tienen que ver con la manipulación, la equidistancia, la influencia, la resistencia, la atracción, la ambigüedad, la apariencia, la simulación, la asimetría o la falsa armonía. Las empresas son el teatro de distintos juegos de poder, los cuales pueden resultar más excitantes que el propio trabajo.

Los juegos de poder a que nos referimos no son los de “poder sobre” otros, derivados de la jerarquía orgánica, sino los de “poder para” influir  o atraer a otros” a las posiciones de uno.

El juego de los desplazados

Este juego consiste en que cada participante juega desde dos o más roles alternativos (ej.: el jefe, el amigo, el leal, el más antiguo, el pariente). El juego consiste en estar en todo menos en lo que uno tiene que estar con tal de ganar cuota de influencia (o de no perderla), para ello pasará de un rol a otro a su gusto y conveniencia. En este juego se puede vender desde un rol lo que en verdad corresponde a otro rol, si eso contribuye a tener más cautivos (ej.: vender como un favor personal lo que en verdad debería suceder desde el plano profesional). El juego se puede combinar con la triangulación.

En un colectivo de apenas 10 personas trabajando en la misma empresa este juego puede hacer que redes de grupos latentes (poder oculto) compitan contra el grupo manifiesto (poder visible) por ganar en influencia ante el líder o por tumbarle. La situación puede ser amenazante para el negocio cuando el propio líder es uno de los actores del juego.