Patrones proveedores de sentido

En el apéndice de mi libro Esencias del desarrollo directivo (2011) hago una propuesta de cuatro patrones antropológicos en los que se inserta la acción humana. En el libro El sentido compartido (2014) profundizo en estos patrones, los cuales sirven para pautar los comportamientos de un sistema humano, toda vez que son proveedores de sentido:

  1. Representación del género y del poder.
  2. Representación del conocimiento y de la acción social.
  3. Representación de la temporalidad.
  4. Representación de la relación al medio

Cada patrón antropológico es una díada, es decir, integra la alteridad o contradicción. Hoy diríamos que cada patrón ofrece una perspectiva de 360º de la acción humana, es decir, ofrece una perspectiva que integra la identidad y la alteridad, es decir, ofrece una perspectiva ambivalente (“lo uno y lo otro”). Por lo tanto, en cada patrón antropológico hay dos narrativas antagónicas complementarias.

El sentido emerge desde el equilibrio entre arquetipos, imágenes y símbolos vinculados a los universos antagónicos característicos de cada patrón.

A veces la persona encuentra su sentido alineándose con la narrativa dominante. Otras veces, la persona encuentra su sentido tomando distancia respecto a la narrativa dominante y abriéndose a la narrativa recesiva.

La visión sistémica

Un modelo en la visión sistémica plantea que en las empresas tiene lugar una dinámica relacional compleja entre seis atrayentes o palancas corporativas: visión, poder, resultado, cultura, creación e innovación. La complejidad es tal porque en las relaciones intervienen al menos seis modalidades de causalidad: lineal, circular, mítica, incremental, contradicción/paradójica y transferencia/asociativa. Las relaciones las hacen las personas. La visión sistémica con respecto a estos seis atrayentes es triple:

  • Los líderes tienen por misión preservar un equilibrio dinámico (o equilibrio inestable) entre los seis atrayentes. Esto resulta bastante contra-intuitivo porque va contra sus intereses más inmediatos. No necesariamente contra la misión implícita asignada al rol o contra los intereses a largo plazo de la empresa. Para preservar el equilibrio dinámico, los líderes tienen que enrolarse y enrolar a sus colaboradores en procesos grupales generadores de sentido compartido. A través de estas conversaciones grupales tiene lugar una cesión del individualismo y egoísmo de cada uno en beneficio del desarrollo de la identidad e inteligencia colectiva. Cada parte cede de su egoísmo y ambición personal para que el todo haga sentido para muchos. Cada parte reconoce a las demás para que en el todo haya un sentido compartido.
  • Los líderes deberán preservar un equilibrio dinámico entre las dimensiones y arquetipos masculino-patriarcales de la empresa, y aquellos femenino-matriarcales de la misma. En general, en las empresas tiene lugar una descompensación en forma de excesiva predominancia antropológica de las primeras sobre las segundas, lo que se traduce en un déficit de sentido compartido e incluso en una crisis sistémica. Las conversaciones grupales en círculo aspiran a modificar el equilibrio dando mayor importancia a las dinámicas femenino-patriarcales.
  • Los líderes deberán promover tres procesos sistémicos para desarrollar la identidad e inteligencia colectiva y preservar el equilibrio dinámico de la empresa, aquel que la hace competitiva y longeva.

¿Cómo nos desarrollamos y cambiamos?

 

Una de mis propuestas de valor es que los sistemas humanos nos desarrollamos y cambiamos abriéndonos a la paradoja y la contradicción. Dejando atrás la ambigüedad (“ni lo uno, ni lo otro, sino todo lo contrario”) y abrazando la ambivalencia (“lo uno y su contrario”).

  • En un proceso de anticipación estratégica hay contradicción: entre el presente y el futuro, entre la monotonía del mundo racional y la fantasía del mundo imaginado.
  • En un proceso de eficiencia y orientación al cliente hay contradicción: entre el interés puntual de un departamento y el de otro (ventas vs. marketing, ventas vs. servicio a clientes, producción vs. logística, etc.).
  • En el proceso de emprendimiento, creatividad e innovación hay contradicción: entre el canon de belleza actual y el emergente, entre la norma o verdad que representa la tecnología actual y aquella que representa la tecnología emergente.
  • En la relación hay contradicción entre la identidad y la alteridad, entre el conocimiento y el reconocimiento, entre el egoísmo y la generosidad, entre la mente separadora y el espíritu integrador, o entre el Yo y el Otro que hace de espejo.