Resistencias, postureos y mangoneos

Nadie declara tener resistencias, escaqueos o mangoneos en el ejercicio del rol. Los tres comportamientos son actuados en el trabajo: no se hablan, se viven.

La resistencia se plantea como un deseo temido, una auto-promesa incumplida fruto de nuestro sabotaje activo. Hay una parte nuestra que se muestra emergente y que quiere triunfar, y otra parte que se muestra resistente y que fantasea con seguir como está. La resistencia es ese auto-boicot a nuestra aspiración de éxito profesional ¿Qué servicio me prestan mis resistencias? ¿Qué servicio prestan a los que me rodean? A priori, la única resistencia que debemos mostrar es al trabajo mal hecho.

El postureo es una apariencia, un pavoneo, una pose, una forma de presumir y de confundir que nos evade del desempeño del rol. El postureo tiene algo de farol, de fantasmeo y de escaqueo respecto de la misión asignada al rol profesional. Con el postureo sucede como con aquellos regalos que recibimos en los que el envoltorio tiene más valor que el propio regalo, el envoltorio es el regalo, lo que se esconde dentro es como un artefacto para darle valor al envoltorio. En el postureo se da cierto juego de impostura. El postureo se vuelve más excitante que la misión asignada al rol porque el rol se vuelve demasiado utilitarista e impersonal, hay que hacer una entrega del mismo sin compartir sentido alguno. De alguna manera, el postureo es como una resistencia a meterse en el rol ¿Qué servicio presta mi postureo al modelo de éxito? ¿Qué servicio presta a los que me rodean?

El mangoneo es una forma de abuso o mal uso del rol, una forma sucia de influir en los hechos y decisiones, una forma de ejercer la dominación o de extralimitarse en el desempeño del rol. El rol no nos pide que mangoneemos, es un comportamiento inherente a la condición humana ¿Qué está en mí que me lleva a abusar de mi posición de poder? ¿Con mi manera de actuar estoy sirviendo a la empresa o a mis intereses?

Es imposible abordar las cuestiones de desarrollo individual, de colaboración en los equipos o de transformación del negocio, esquivando estos tres aspectos del comportamiento en el desempeño del rol. En los tres, la persona aspira obtener beneficios emocionales, relacionales o económicos.

En mi próxima publicación abordaré estas tres dimensiones desde al menos 30 manifestaciones diferentes.

 

¿A dicho usted escasez de capacidades?

Las empresas no usan el 100% de las capacidades de sus empleados diplomados, especialmente los más jóvenes que sufren una desclasificación de su conocimiento para acceder al mercado de empleo.

Parte del conocimiento queda inhabilitado por un déficit de competencias afectivo-relacionales del empleado, otra parte por la baja cohesión de los equipos como consecuencia del déficit de competencias de liderazgo de los jefes, y la tercera parte por un déficit de articulación de la visión y de los atributos de la marca. La intersección de los tres déficits es como un agujero negro cultural que se traga un montón de energía. Como muchos gestores de recursos humanos persisten en confundir formación y desarrollo, estos déficits se vuelven estructurales afectando al compromiso del empleado.

En términos de carrera profesional, el conocimiento tiende a no ser portador de experiencia acumulativa del diplomado; incluso un buen MBA o un buen manejo de idiomas no tienen garantizada una acumulación de experiencia profesional; cada profesional tiene que prepararse para sufrir dos a tres reveses profesionales.

Resulta paradójico hablar de experiencia del cliente (atributo del que se vanaglorian muchas marcas) cuando la empresa se muestra incapaz de gestionar la experiencia del empleado (indicador del compromiso del empleado con la marca).

La posesión de un MBA o la progresión en la jerarquía tienden a asociarse a “mayor perfección”. Esto es lo que hacen creer las universidades y escuelas de negocio a sus candidatos. Un sistema perfecto tiende al statu quo lo cual resulta paradójico para impulsar el cambio sistémico.

La exhibición de una panoplia de acreditaciones, como a menudo vemos en los servicios de desarrollo de personas, no es indicador de capacidad professional del proveedor del servicio, más bien esconde una inseguridad. El proveedor y su cliente pueden coincidir en esta ilusión de capacidad. Que el argumento de ambos sea convincente no implica que sea veraz.

Rara vez un Directivo seleccionará un colaborador, interno o externo, con mejor capacidad que la suya, entendida como aquella que engloba los tres círculos anteriores. La existencia de una capacidad en el colaborador no implica una cesión de autoridad por parte del jefe.

Intégrer l´intelligence collective

Intégrer l´intelligence collective: voici le sujet sur lequel je devrai dialoguer pendant une heure lors des Journées Nationales de Formation des Bibliothécaires, le 11 et 12 janvier  http://nouveauxbibliothecaires.cfibd.fr

Dans ce dialogue, j´explore trois hypotheses ayant trait à l´intelligence collective et au leadership collaboratif:

  • Quelles hypotheses sur l´intelligence collective?
  • Quelles hypotheses sur la complexité?
  • Quelles hypotheses sur la collaboration multi-systèmes?

Ces journées auront lieu à la BULAC http://www.bulac.fr.

Learning communities: aligning learning circles

Learning communities: aligning learning circles

Learning communities and multi-system collaborative initiatives are quite common at both social and business environment. For the last three years, at the Global Association of SOL Communities (GASC), we have been organising a European Learning Journey and Conference. In this post, I explore resistances appearing at this sort of community learning process.

The three learning circles

The first hypothesis sets there are three relevant learning circles in this form of community learning journey:

 

  1. Co-creation: People involved at this stage can learn from virtual meetings, experiences, previous debriefings, books and articles shared among members. All the valuable information is stored in shared folders on the Drive.
  2. Co-facilitation: Because there is not enough space for all co-creators to play a visible facilitator role, some co-creators have to collaborate as a shadow facilitator. The conference enables regular debriefings between visible and shadow facilitators.
  3. Co-dissemination: These are either members of learning networks (ex.: SOL community members) and participants attending to the conference.

Aligning learning circles

The second hypothesis sets that we should pay attention to potential imbalances among the three learning circles:

  1. Imbalance among co-creators: some co-creators believe they can influence on colleagues much more than colleagues can influence on them; some co-creators show uneven energy and commitment throughout the co-creation process, which usually last for few months; as the conference deadline approaches, co-creators become more sensitive to the agenda than to the learning process; finally, quite often co-creators sell their approach as one man shop, loosing the collaborative vision of the journey.
  2. Imbalance between visible and shadow facilitators: visible facilitators get more credit from participants than shadow ones; both visible and shadow facilitators get more credit for the learning journey than participants, however the latter play a relevant role during the learning journey; facilitators tend to believe the learning process ends up with the feedback process.
  3. Imbalance between circles 1, 2 and 3: the success of the conference is too much credited to visible facilitators and not enough to participants; also, co-creators and facilitators leave the conference very enthusiastic but there is little follow up of the co-dissemination process.

Conflictos: unos se pasan, otros no llegan

Conflictos: unos se pasan, otros no llegan

La mayoría de los conflictos en las empresas provienen por cuestiones de límite o de territorio. Retenemos tres condiciones organizativas generadoras de conflictos:

  • La excesiva competitividad lleva a las empresas a promocionar a personalidades narcisistas que no ven límites fuera pero tampoco dentro, invadiendo el espacio de otros compañeros.
  • Las organizaciones matriciales generan numerosos conflictos territoriales: unos se pasan y otros no llegan.
  • El rápido crecimiento del negocio también plantea conflictos de límite. Hay un equilibrio difícil de lograr entre ambición y límite, entre la energía necesaria para competir y la desperdiciada en conflictos de límite.

Los límites de la persona en el ejercicio del rol vienen definidos por su personalidad, sus competencias, su experiencia. A su vez, los límites del rol vienen definidos por la misión, las principales responsabilidades, los objetivos asignados, los atributos de la marca o los valores del negocio. Además, el rol directivo está limitado por su ubicación en la estructura orgánica e incluso por las prioridades estratégicas. Aún así, las fronteras son difusas.

El viaje del cambio es tal para reconocer y a menudo ajustar el límite, lo que da pié para numerosas resistencias. El límite se marca desde el NO y el SI: “no a ésto y sí a esto otro…este no es tu territorio y este sí lo es”. Ese ajuste progresivo pasa a menudo por reforzar la autoestima, el auto-control, la autonomía, la autoridad o la inteligencia emocional del directivo. También pasa por compartir feedbacks regularmente, en cara a cara o “entre varios”.

Quien no llega al límite tiene que “atreverse a hacer”, a “darse permisos para hacer”, o a “saber pedir”. Quien se pasa del límite tiene que aprender a escuchar, a leer las emociones de los demás y a “prohibirse hacer”.