Creencias: ahora es así

Creencias: ahora es así

En 2014 presenté una evolución de creencias que entendemos como tales porque les otorgamos un significado de verdad, es decir, de realidad: ahora es así.

Creaciones surgidas de la nada

La creencia ahora es que nuestra creación o nuestra creatividad deberán estar desconectadas de la historia o del pasado, y por lo tanto deberán ser creaciones surgidas de la nada, similares a las de los dioses. Hasta el más tonto hace relojes, no requiere una capacidad técnica afinada tras años de profesión, le basta con seguir un tutorial o con tener una impresora en 3D.

Comportamientos reversibles

El comportamiento reversible se caracteriza por deshacer lo acordado, no respetar el compromiso contraído o no mostrarse uno coherente con la decisión adoptada (ej.: no presentarse a una reunión sin avisar, mostrar interés por una reunión o evento alternativo y reprogramar de forma caprichosa la agenda personal sin importar el actual compromiso contraído, cambiar de opinión con facilidad, devolver una compra al día siguiente de haberla hecho y sentirse ultrajado si no le aceptan dicha devolución). El comportamiento reversible está asociado con un déficit de responsabilidad o con un compromiso frágil, que a su vez está relacionado con el déficit de confianza y con el incremento de incertidumbre que resentimos.

Calidad interactiva

Creemos tanto en el valor de lo caduco sobre lo perenne, de lo que fluye sobre lo que permanece, o de la multi-tarea sobre la mono-tarea, que tanto en nuestro rol de productores como en el de consumidores nos basta con una concentración a baja resolución, difuminada, low effort, propia de la economía del truco. Esta creencia requiere de gran calidad interactiva, que se traduzca en una entrega revisable y mejorable siempre que el cliente lo solicite, y sin caer en el exceso de permisividad ya que tiene impacto en el coste. Ahora es así.

Y segmentaciones dinámicas

En términos de entrega de la marca desde la relación que conseguimos con el cliente, las creencias y prácticas anteriores sugieren una propuesta de segmentación dinámica, basada en gestionar de manera puntual y “sobre la marcha” el estado relacional-emocional del cliente. Ahora es así. En mi libro El sentido compartido (2014) ya presento esta forma de segmentación.