¿Te das cuenta de que estás necesitado de reconocimiento?

El reconocimiento tiene una dimensión objetiva: cuando A te ofrece reconocimiento por una acción o consecución que has llevado a cabo. El reconocimiento tiene una dimensión subjetiva: cuando estás actuando tu “necesidad de sentirte atendido” en el sentido de “ocúpate de mí…hazme un signo que muestre que existo a tus ojos” ¿Qué actuaciones pueden interpretarse como que esperas sentirte atendido?

  • Me han llamado, me están ofreciendo algo (significado = hay alguien ahí afuera que me está queriendo más que vosotros, el mundo se ha fijado en mí, hay alguien que me reconoce mis capacidades cuando aquí me tratáis como un mediocre).
  • Me ha ignorado, me ha dado la espalda, no me dice nada (significado = le importo un bledo, sin su mirada yo no existo, soy invisible a sus ojos, yo vivo dependiente de ella).
  • Ahí afuera valgo más, no me veo siguiendo aquí, creo que no seguiré (significado = súbeme el salario de una puñetera vez, yo valgo bastante más de lo que tú crees).
  • Qué bien lo haces, qué guapa vienes hoy (significado = dime tú ahora algo similar sobre mí, dime algo que te guste de mí).
  • Dime que lo hago bien, dime que soy bueno (significado = necesito que me lo digas tú porque yo no soy capaz de verlo en mí, necesito tu espejo para existir, si tú me lo dices será cierto).
  • Estoy pensando en hacerme consultor, quizás coach (significado = yo ya soy tan bueno y tengo tanta experiencia que sólo puedo enseñar a otros, soy incluso bastante mejor que mis jefes).

La persona que está muy necesitada de reconocimiento es dependiente.

Ambición, exigencia y reconocimiento

2012-11-20 16.19.43En dos reuniones recientes con directivos apareció la ambición como término para describir el comportamiento de un colaborador suyo. Cuando un directivo señala un colaborador suyo como “ambicioso”, a menudo hay que interpretar que le asigna una etiqueta poco positiva. En la moral católica, la ambición suele tener una connotación poco positiva. El directivo puede sentir temor a que su colaborador le supere e incluso le mueva el asiento…le adelante por la derecha…o se le suba a la chepa.

La exigencia puede ser un mejor indicador que la ambición. Un directivo exigente se fija metas elevadas, lo cual le reta a él(ella) mismo, y también a sus colaboradores. Si le catalogamos de exigente, él o su entorno lo pueden percibir bien.

La ambición está muy vinculada a la necesidad de obtener reconocimiento. Muchos directivos dirán que esto no es exactamente así.