Ambición, exigencia y reconocimiento

2012-11-20 16.19.43En dos reuniones recientes con directivos apareció la ambición como término para describir el comportamiento de un colaborador suyo. Cuando un directivo señala un colaborador suyo como “ambicioso”, a menudo hay que interpretar que le asigna una etiqueta poco positiva. En la moral católica, la ambición suele tener una connotación poco positiva. El directivo puede sentir temor a que su colaborador le supere e incluso le mueva el asiento…le adelante por la derecha…o se le suba a la chepa.

La exigencia puede ser un mejor indicador que la ambición. Un directivo exigente se fija metas elevadas, lo cual le reta a él(ella) mismo, y también a sus colaboradores. Si le catalogamos de exigente, él o su entorno lo pueden percibir bien.

La ambición está muy vinculada a la necesidad de obtener reconocimiento. Muchos directivos dirán que esto no es exactamente así.